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Tuesday, March 31, 2009

Discusiones en el Matrimonio

DISCUSIONES EN EL MATRIMONIO
Santiago 1:19


Dios quiere que tengamos matrimonios felices. En cada matrimonio habrá problemas y desacuerdos. Debemos aprender como resolver nuestros problemas correctamente. Eso nos ayudara a prevenir más problemas. Hablaremos acerca de algunos consejos de como discutir problemas apropiadamente.

1. Necesitamos orar acerca del problema antes de hablar con nuestro esposo. También necesitamos ver lo que dice la Palabra de Dios acerca del problema que estamos teniendo. Eso prevendrá su enojo y discutir con él en un tiempo y lugar que no es el apropiado. Una pareja nunca debe discutir en público ni pelear al frente de sus hijos y si ora primero prevendrá todo esto.

Otro factor que puede ayudarte a determinar si es necesario hablar con tu esposo acerca de un problema es para preguntarte a ti misma, ¿Este problema pasa muchas veces? Todos nosotros tenemos errores de vez en cuando. Decimos cosas que no debemos, hacemos cosas que no debemos hacer. Si una esposa se siente ofendida por algo que su esposo hizo, y eso es raro o fuera de carácter normal, es mejor que no hables con el acerca de la ofensa.

2. Hay que reservar un tiempo para hablar con él acerca del problema. Si es un problema que se debe hablar, necesitas establecer un tiempo para hablar. Siguiendo este principio te ayudará a prevenir saludar a tu esposo en la puerta con los problemas y encender su enojo porque el tiempo es equivocado.

Acérquese a su esposo y pídale si puede pasar tiempo con él para recibir ayuda de un problema. Debes ser amable y no amenazar. Muchas esposas dicen, “Necesito hablar contigo” de una manera que provoca al esposo tener el deseo de salir de la ciudad. Una esposa debe recordar que cuando está hablando acerca de un problema no es necesario destruir a su esposo. Ella debe buscar el tiempo correcto para hablar con él. El tiempo de hablar no debe ser cuando él está cansado o de hambre. Mucho menos el día Domingo cuando su esposo tiene que predicar.

3. Si una esposa está hablando con su esposo acerca de un problema su meta debe ser entender el porque su esposo le ofendió. Normalmente cuando estamos discutiendo con alguien, nuestra meta es probar nuestro punto de vista o para mostrar a la otra persona cuan dolido estamos. Si vamos a probar desde nuestro punto de vista, nunca resolveremos el problema. Cuando entendemos porque alguien ha hecho algo, él no puede dañarnos de la misma manera otra vez.

4. Expresa tus sentimientos con amor. Siempre incluye mucho amor y adoración cuando estás “peleando” con tu esposo. Nunca uses las palabras “nunca” ni “siempre”. Nunca digas, “Ves, te dije” u otras palabras que tengan el mismo significado. Los hombres son raros que piensan que nunca significa nunca. Las mujeres hacen que nunca no signifique nunca. Si una esposa dice: nunca pasas tiempo conmigo el esposo va a tratar de probar que durante su matrimonio si ha pasado tiempo con ella.

Nunca uses insultos ni condenación cuando estés hablando con tu esposo. En vez de decir, “Nunca pasas tiempo conmigo” será mejor decir, “Quizás estoy equivocada, pero siento que necesito pasar más tiempo contigo.” Los dos dicen la misma cosa pero uno destruye y la otra edifica.

5. Una esposa debe dejar a su esposo reaccionar. Porque las mujeres son más emocionales en su naturaleza, ellos piensan que tienen el derecho de expresar sus sentimientos y hacerlo con frecuencia. Por lo tanto, esas mismas mujeres salen de un cuarto, tiran la puerta, y no hablan con sus esposos, si sus esposos dicen algo negativo.

Una esposa debe reconocer que es un elogio cuando su esposo tiene confianza de expresar sus sentimientos especialmente si son negativos. Él está confiando que ella va a reaccionar con madurez, y la esposa debe hacerlo. Si ella tiene el derecho de expresar algo negativo, él lo tiene también. Una esposa no solamente debe dejar a su esposo reaccionar a sus quejas pero ella debe evitar que sea a la defensiva.

6. Una esposa no debe reaccionar incorrectamente ante la reacción de su esposo. Hay tres reacciones que no son apropiados para usar cuando están peleando: 1) explosión; 2) silencio; 3) lágrimas. La mayoría de nosotros sabemos que tirar un objeto o perder su conducta está mal y es pecado. Por lo tanto reacciona con silencio y lágrimas también es pecado. El silencio causa preocupaciones y mala salud para los dos. Cuando una esposa está llorando por si misma y usa sus lágrimas como arma en una pelea, su esposo estará muy duro a esas lágrimas. Cualquiera de esas reacciones muestra a su esposo que el puede hablar acerca de sus sentimientos hasta un punto que ya no se puede mas.

7. Una esposa debe asegurar que la discusión termina cuando los dos piensan que debe terminar. En otras palabras, cuando están discutiendo acerca de un tema, no tienes el derecho de salir del cuarto gritando, “¡No quiero hablar acerca de eso!” No es justo expresar tus sentimientos y no dejar a tu esposo hacer lo mismo.

Por lo tanto cuando tu esposo diga, “tengo que calmarme antes que hablemos más” deberías confiar en el. No sigas hablando porque le puedes hacer explotar. A veces una esposa usa Efesios 4:26 como una excusa para seguir discutiendo acerca de un problema que no se va a resolver. La mejor manera de arreglar el pecado es arrodillarte y pedir a Dios que quite tu enojo. Ese versículo no significa que tenemos que pelear hasta que busquemos una respuesta. Si sientes la necesidad de terminar la conversación cuando el no quiere, puedes decir algo como “Estoy empezando a ver tu punto de vista. ¿Puedo pensarlo por un rato?”

8. Una esposa debe decir “lo siento” y perdonarle de verdad. Nunca debes mencionar la pelea otra vez. Debes mantener tu humor en las peleas. Por supuesto no es apropiado a reírte en la cara de tu esposo cuando está expresando su problema. Todavía muchos problemas pueden ser resueltos mejor y más rápidos si los dos pueden aprender como reírse de sí mismos.

El 90% de los problemas en el matrimonio son los resultados del egoísmo. A veces nuestros problemas siguen porque nuestros motivos son egoístas. Queremos que nuestros esposos suplan nuestras necesidades, queremos una vida más fácil, etc. pero no estamos buscando lo que es mejor para nuestros esposos (I Pedro 1:22) Si estamos orando acerca de nuestros problemas y Dios nos muestra que el problema es nuestra actitud, rebelión, o egoísmo; podemos pasar tiempo en la Palabra de Dios y en oración y arreglar el problema que tenemos sin hablar con nuestros esposos.
La solución de ese problema es amar a tu esposo con el mismo amor que tiene Dios. Ese es un amor que no depende en la reacción de la otra persona, o los deseos de la otra persona.

A veces como esposas de pastores no entendemos que nuestros esposos tienen mucha presión y tienen que pasar mucho tiempo con gente. Muchas esposas quieren que sus esposos trabajen de 8 a.m. hasta las 5 p.m. y luego regresen a la casa. Muchas veces en la vida de un pastor eso es imposible. Nosotros debemos entender que Dios ha dado un ministerio a nuestros esposos y nosotros debemos hacer todo lo posible para apoyarle y tratar de entender que el siempre está dispuesto a trabajar con gente. Muchas veces nos enojamos porque el quiere pasar más tiempo con otros pastores o misioneros para aprender del ministerio y tenga el mejor ministerio posible. Debemos estar contentos que ellos tienen ese deseo y privilegio para hacer algo grande para Dios. Nosotros debemos orar en vez de enojarnos porque quieren servir a Dios. Debemos estar contentas cuando ellos tienen una oportunidad para viajar y predicar el evangelio en otros sitios donde hay gente que no han escuchado el evangelio. Debemos orar por nuestros esposos que puedan cumplir con el propósito que Dios tiene para sus vidas. Si nuestros esposos están de viaje podemos usar ese tiempo para pasar más tiempo con Dios y orar más por nuestros esposos.

Muchos problemas no son tan serios como parecen, o quizás son tan serios que los dos lo hacen. Cada matrimonio tendrá sus problemas. Necesitamos hablar acerca de esos problemas cuidadosamente en la manera correcta con mucho cariño y amor, después restaurar nuestra relación tan pronto posible.

Saturday, March 28, 2009

Las Disciplinas de Una Esposa

Las Disciplinas de Una Esposa
Tito 2:1-5

Una buena esposa siempre debe buscar más sabiduría en cuanto como mejorar su matrimonio. Aquí hay algunas ideas en como puedes buscar sabiduría de otras personas.

Estudia las vidas y matrimonios de mujeres sabias y busca sus consejos. Debes hacer eso cada rato.
No debes buscar a tus compañeras como ejemplos de cómo ser una buena esposa. Si tú buscas consejos de una esposa que tiene tu misma edad, puedes estar demasiado familiarizado con las fuerzas de su matrimonio y puedes tener una infatuación para su esposo. Si buscas consejos de una esposa que es más mayor, no habrá mucha tentación. Las esposas deben tener heroes de otras mujeres más sabias que tienen un buen matrimonio. Debes buscar a esposas que han sobrevivido muchos tiempos difíciles en su matrimonio y son felices todavía. No debes buscar un ejemplo de una mujer que tiene seis meses de matrimonio.
Debes leer biografías de buenas mujeres. Debes leer biografías acerca de damas quienes han estado al lado de sus esposos fielmente por muchos años.
Ten una lista de preguntas que te gustarían pedir a las damas sabias cuando las veas. Puedes preguntarles como han tenido un matrimonio con éxito. Hay algunos principios básicos que cada matrimonio debe tener, comunicación y haz tiempo el uno al otro. Las esposas necesitan saber como otras esposas han implementado esos principios a su matrimonio. El problema es que sabes que hacer pero no sabes como hacerlo.

Hay 8 disciplinas que la Biblia en Tito 2:4 nos enseña que debes aprender de otras esposas.

Disciplina Mental.

Tito 2:4 Las esposas deben desarrollar una manera de pensar que es disciplinada. Las mujeres se asustan muy fácilmente. Un hombre no se asusta tan fácilmente. Cuando hay un problema en el matrimonio, la mujer le hace el problema más grande. Ella solamente ve el problema. Un hombre normalmente no piensa que es un problema grande. Es solamente una pequeña parte de lo que él ve. Una mujer puede pensar que no pueden tener un buen matrimonio porque hay un pequeño problema. Una mujer mira con un microscopio pero un hombre mira con un telescopio. Un hombre ve un problema en el futuro y él dice, vamos arreglarlo en el futuro. Una mujer dice vamos arreglarlo ahora. La Biblia dice debemos buscar a otras mujeres que han sobrevivido todos esos temores. Es difícil para aprender a tener una disciplina mental. El hombre tiene que ser fuerte para su esposa, pero él le gustaría tener una mujer quien puede ser fuerte para él. Ella debe ser fuerte en sus actitudes en cuanto a los problemas que pasan en su vida.

Disciplina de Corazón. Las damas deben amar a sus esposos. Esta palabra significa tener afecto para su esposo. Debes aprender de otras esposas sabias como tener afecto en la manera correcta hacía a tu esposo. Debes ser movida en tu corazón hacía a tu esposo. ¿Recuerda como te sentiste cuando le viste y tu corazón empezó a palpitar muy rápido. Debes buscar maneras que siempre vas a sentir así para su esposo. 95% del afecto del corazón viene de la disciplina mental. No vas a saludar a tu esposo en la puerta con un abrazo y beso grande si no aprendes a conquistar estos pensamientos en tu mente. Tus pensamientos determinan tus sentimientos y tus sentimientos determinan tus actitudes.

Disciplina de los Padres

Tito 2:4 dice amar a sus hijos. Si no aprendes a amar a tu esposo apropiadamente, vas a amar a tus hijos más que a tu esposo. No vas a amar a tu esposo correctamente hasta que aprendas a amar a tu esposo correctamente. En Tito 2:3 veamos que las ancianas deben tener cuidado de no ser calumniadoras. Muchas mujeres mayores tienen una necesidad de ser una madre para todas. No vas a encontrar ni un problema en una iglesia que está separándose que no era causado de una mujer diciendo a su esposo, ¿Por qué no le dices al pastor lo que realmente piensas? Él lo hace porque tiene que vivir con ella, no tiene que vivir con el pastor. El esposo se queja al pastor porque quiere paz en su hogar. Una razón que una mujer es así es porque no ha aprendido que un día sus hijos iban a salir de la casa un día y pertenecer a otra persona. Si no aprendes a amar a tu esposo correctamente, vas a sentir un vacío en su vida cuando tus hijos se vayan. Tendrás el deseo de ser una madre para todas. Si no tienes cuidado, vas a tratar el pastor como a tu hijo. Tienes que aprender que el matrimonio es una relación eterna. La pareja normal tendrá 35 años juntos después que sus hijos salgan de su casa. El matrimonio debe ser la relación más importante. Dios no ha puesto una madre y un hijo en el Huerto de Eden. Él ha puesto un esposo y una esposa. La mejor cosa que una madre puede hacer es enseñar a su hija como amar a su esposo. Los hijos deben ver algo diferente en nuestros matrimonio que ellos quisieran tener cuando sean mayores. Las hermanas mayores que han aprendido como amar a sus esposos deben enseñar esas cosas a las menores.

La Disciplina de la Responsabilidad

Debes reconocer que tienes que dar cuentas a alguien por lo que debes hacer. Dios ha dado a las esposas algunas responsabilidades, y tienen que dar cuenta a sus esposos y Dios por esas áreas. La mujer tiene que quedarse dentro de esas áreas de responsabilidad. Esto debe ser decidida entre el esposo y la esposa. Un esposo y esposa deben decidir cuales son sus responsabilidades. ¿Quién va a botar la basura? Si la esposa va a trabajar fuera del hogar, el esposo debe ayudar con algunas de las responsabilidades de la casa. No debes ir a una área de tu esposo y decirle como hacer algo. Eso requiere una esposa fuerte quien puede decir, “Él no ha cuidado su área pero no es mi lugar para arreglarlo.” Mi responsabilidad es cuidar mis áreas. Se necesita una mujer muy fuerte para no dar su opinión cuando su esposo no quiere. Si no es tu área de responsabilidad, no debes meterte solamente si tu esposo te pide. Cuando quieres dar opiniones acerca de los matrimonios de otras personas, estás quitando a tu corazón y mente de las responsabilidades que tú tienes. Es típico que una mujer se preocupe por todo el mundo y su esposo diga, “¿porque no me amas?” No debes tratar de arreglar los problemas de otras personas, debes cuidar tus propias responsabilidades.

La Disciplina de la Pureza La Biblia dice que debemos ser castas. Esto significa pura, inocente, y modesta. Debes prestar atención a los deseos de tu esposo en cuanto a tu ropa. Los esposos saben lo que los hombres miran. Necesitas ser una mujer muy fuerte para buscar la opinión de su esposo no sentirse enojada cuando él hace una sugerencia en cuanto a tu ropa. Debes buscar lo que a tu esposo le gusta. Una mujer debe tener cuidado de como actúa alrededor de un miembro del sexo opuesto.

La Disciplina de Cuidar Su Casa-

La Biblia dice que debemos cuidar nuestras casas. Esto significa proteger o guardar. Si ella nunca está en la casa, será difícil para cuidarla. Hay tres disciplinas que la esposa debe aprender dentro de su casa.
La Disciplina de Limpiar su casa. En Deuteronomio vemos que Dios dice que no va a estar con los que no son limpios. Deben saber como limpiar sus casas. Si no sabes, debes buscar una dama mayor para enseñarte.

La Disciplina de la decoración.

Muchas mujeres piensan que saben lo que les gustan, pero realmente no saben. Ellos gastan dinero en las decoraciones y después no les gustan.

La Disciplina de Cocinar- Debes cocinar comida saludable para tu familia. Solamente porque tú eres una mujer, no significa que vas a saber como hacer todo. Si no sabes como hacerlo, buscas a alguien para enseñarte.

La Disciplina de Auto Valor.

Debes aprender como tener un buen auto-concepto. Un hombre encuentra su valor en su trabajo y una mujer encuentra su valor en áreas diferentes. Las mujeres no van a encontrar su valor en leer libros de cómo ayudarte a ti misma. Porque estás enfocándote en ti misma. Cuando estás enfocando en ti misma no vas a tener valor para tu familia. No debes malgastar tu tiempo preocupándote si eres una buena esposa o una buena madre. Tu propósito es para servir a otros. Debes estar ocupada cuidando a tu esposo y tus hijos. Debes enseñar a tus hijos como Amar a Dios, tener valores y como amar a su futura pareja. La esposa debe tener buenas modales y valores dentro y debe mostrar eso a sus hijos.

La Disciplina de la Sumisión.

No tienes que ser sumiso a cada hombre, pero si tienes que ser sumiso a tu hombre. Sumisión significa tener un propósito atrás de las escenas. Una mujer es la directora de toda la familia. Tú debes reconocer que tienes un propósito de cuidar a tu familia y enseñar a tus hijos y prepararles para la vida. También tienes que ayudar a tu esposo en cada área de su vida.